Coupés que fueron furor en los 80
La Renault Fuego y la Ford Sierra XR4, fabricadas en la Argentina, lograron ser un éxito en ventas y despertaron fanatismo; cómo surgieron y cuántos años estuvieron vigentes

La llegada de nuevos autos deportivos a la Argentina a comienzos de los años 80 marcó un momento disruptivo en la industria automotriz local. Este fue un período en el que los avances de la tecnología generaron un crecimiento y consolidación de este tipo de modelos y su vinculación con la cultura nacional.
A diferencia de los deportivos actuales, casi todos importados, muchos de los modelos que circulaban por las calles en ese entonces eran de fabricación local, debido a la configuración que tenía la industria en esos tiempos. Algunos de los tantos modelos que quedaron como anclas de nostalgia para los amantes de los autos son las coupés Ford Sierra XR4 y Renault Fuego.
La historia de la coupé Ford Sierra XR4
En el caso del Ford Sierra XR4, nace como una necesidad de renovar el exitoso Ford Taunus. En un principio no fue presentado con ese nombre, sino que se fueron probando diferentes versiones y analizando las reacciones del público. El prototipo recibió el nombre de Probe III y fue exhibido en el Salón de París de 1981, con grandes devoluciones de parte del público y la crítica.
Entre sus características contaba con una estética futurista, con grandes superficies vidriadas (3 ventanas laterales), un perfil en forma de cuña (fue el primer modelo de la marca en ser desarrollado en túneles de viento para mejorar la aerodinámica) y los elementos deportivos (doble alerón trasero, paragolpes integrados con los guardabarros y deflectores laterales para evitar la resistencia al viento).

En su interior la innovación principal era el display digital monocromático que indicaba entre otras cosas la apertura de puertas. También contaba con un tablero a manera de computadora de viaje y por primera vez varios mandos apuntaban al conductor en lugar de estar planos sobre el torpedo.
Sin embargo, para conocer el nombre con el que finalmente se comerciaría el modelo tuvo que pasar un año, cuando en el Salón de Fráncfort el Probe III fue finalmente estrenado mundialmente como Sierra. En octubre de ese año se vendió en las concesionarias europeas en dos alternativas: cuatro puertas y rural. Pero Ford no estaba satisfecho solo con esas versiones: en marzo de 1983 presentó la variante coupé, la XR4i.
El Sierra llegó a nuestro país en 1984 luego de que Ford Argentina realizara una enorme inversión para poder producirlo en su planta de General Pacheco y abastecer también a los de toda la región. El 5 de septiembre de ese mismo año llegó a los concesionarios la XR4.
Esta variante tenía la particularidad del mismo bloque del Sierra con 2.3 L, pero al que se le había estirado la potencia hasta 120 CV a 5500 rpm y el torque a 18 kgm a 3500 rpm. Llegó con caja manual de última generación de 5 marchas que llevaba la potencia al eje trasero. Contaba con una muy buena potencia, torque y tracción trasera, a lo que sumaba suspensión independiente en las cuatro ruedas, dirección hidráulica y frenos de doble circuito con válvula inercial.
Por eso tenía unos números impresionantes para la época: aceleraba de 0 a 100 km/h en pocas décimas más de los 10 segundos y alcanzaba una velocidad máxima cercana a los 190 km/h. Eso sí, como la mayoría de los grandes motores de la época, tenía un consumo bastante elevado para lo que estamos acostumbrados en la actualidad: en ciudad demandaba unos 16 L/100 km mientras que en ruta a 120 km/h gastaba unos 9,5 L/100 km.
Para completar la experiencia de lujo, contaba con un gran equipamiento interior, con butacas envolventes, aire acondicionado, techo corredizo y vidrios tonalizados, entre otros detalles.
La XR4 se produjo en Pacheco hasta octubre de 1991, cuando el mercado comenzaba a ser inundado por modelos importados y los consumidores empezaron a mudarse a modelos más eficientes y de menor tamaño.
Otro ícono de época: la Renault Fuego
La otra coupé que despertó furor es la Renault Fuego, un gran recuerdo para los nostálgicos de los autos. La producción de este modelo se extendió por 12 años, desde 1980 hasta 1992. Su historia se remonta a su presentación en el Salón del Automóvil de Ginebra.

La cupé Fuego se desarrolló a partir de la plataforma del Renault 18, pero con el objetivo de hacer un automóvil con líneas aerodinámicas más marcadas, lo cual llevó a que fuera el primer auto deportivo de cuatro plazas diseñado con asistencia del túnel de viento. Rápidamente se transformó en un éxito en Europa, siendo la coupé más vendida en ese mercado en 1981.
La historia entre la coupé Fuego y Argentina arranca en 1982, año que coincidió con la modernización de la fabrica de Santa Isabel en la provincia de Córdoba. Además, ese año había sido discontinuada la fabricación del emblemático Torino, que dejaba un hueco muy difícil de llenar.
Una particularidad del modelo fue que tuvo en su inicio un 50% de integración nacional y en 1983 se incrementó hasta el 63%. Fue un éxito rotundo en ventas desde el momento de su lanzamiento (también influenciado por el cierre de las importaciones tras la guerra de Malvinas, que dejó al segmento con sólo dos ofertas de coupé: la nueva Fuego y el Ford Taunus GT).
Tal fue el impacto en las ventas que apenas un mes después de haber salido al mercado local, ya había conquistado el 60% de la participación de mercado. Entre los detalles técnicos se destacaron el propulsor M 2000 de 1.995 cc, que compartía con el Renault 18, pero con modificaciones como el múltiple escape de doble salida, que le permitió incrementar su potencia a 103 CV y mejorar sus valores de velocidad y aceleración sin comprometer de manera significativa el consumo de combustible.
La ficha técnica de la Renault Fuego describe que el vehículo alcanzaba una velocidad máxima de 185 km/h y aceleraba de 0/100 km/h en 11 segundos.
Contaba con muchas similitudes respecto al Renault 18, pero se diferenciaba en detalles como el volante y las exclusivas butacas de “tipo pétalo”. El equipamiento incluía de serie levantavidrios eléctricos, aire acondicionado, radio AM/FM con pasacassette autoreverse, traba electromagnética de puertas, reloj digital y luz spot para el acompañante.

En 1987 modifica su motor, con un nuevo J6T – 792 de 2.165 CC que contaba con 116 CV. Alcanzaba una velocidad máxima de 193 km/h y lograba acelerar de 0 a 100 km/h en 9 segundos. También se sumó como innovación tecnológica una microcomputadora de a bordo de 8 funciones y espejos exteriores de comando eléctrico.
En noviembre de 1988 el Renault Fuego introdujo los cambios estilísticos más importantes desde su lanzamiento en el país con la presentación del modelo GTA, un restyling inspirado en el Renault Alpine GTA francés.
Para los entusiastas y coleccionistas, estos dos modelos siguen siendo la historia viva en cuatro ruedas y permiten revivir, en cada kilómetro, los momentos inolvidables que marcaron el corazón de una generación.