Entrenamiento de fuerza: envejecimiento lento

La razón por la que el entrenamiento de fuerza está cambiando el envejecimiento femenino

Especialistas coinciden en que incorporar trabajo de resistencia de forma progresiva puede aportar beneficios relevantes para la salud y la autonomía en la adultez mayor, con rutinas adaptadas a cada nivel y condición

PorLucila WaicmanSeguirUna mujer mayor con cabello blanco sujeta mancuernas en un gimnasio. Se observan estantes con pesas, pelotas de ejercicio, una máquina de cables y colchonetas.El entrenamiento de fuerza ayuda a sostener la autonomía en la vida diaria en mujeres mayores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

27 Jul, 2026 12:11 a. m. AR

El entrenamiento de fuerza puede ayudar a las mujeres mayores a conservar masa muscular, proteger la densidad ósea y mantener la autonomía en la vida diaria. Empezar incluso después de los 60 con pesas, bandas o ejercicios con el propio cuerpo aporta beneficios físicos y mentales si la rutina se adapta al estado de salud y al nivel físico de cada persona.

Beneficios fisiológicos y respaldo científico

La Clínica Mayo respalda estos enfoques al señalar que el entrenamiento de fuerza regular puede reducir el riesgo de osteoporosis y fracturas en mujeres mayores. Según la institución, este tipo de ejercicios no solo ayuda a fortalecer los huesos, sino que también mejora la función articular y la flexibilidad, aspectos clave para la prevención de lesiones y la conservación de la independencia funcional.

Un grupo de mujeres en un estudio de Pilates con suelo de madera claro y grandes espejos realiza ejercicios de elevación de piernas con aros.La constancia y la progresión gradual favorecen resultados sostenibles en el tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Envejecer no implica perder fuerza de forma inevitable. Women’s Health plantea que el entrenamiento de resistencia en la sexta década de vida y más allá puede convertirse en una herramienta útil para sostener la movilidad, el equilibrio y la independencia.

Las mujeres empiezan a perder músculo después de los 30, y ese proceso se acelera tras la menopausia por los cambios hormonales. De acuerdo con la International Osteoporosis Foundation, el trabajo de fuerza ayuda a mantener la densidad ósea, favorece la conservación de masa muscular y puede incluso contribuir a aumentarla.

Mujer mayor de pelo gris sentada en una esterilla de yoga en un patio, realizando ejercicios de remo con bandas elásticas azules atadas a una barandilla, rodeada de plantas.Los movimientos básicos mejoran la funcionalidad para actividades cotidianas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fisioterapeuta Abby Bales, fundadora de Reform Physical Therapy, resumió esa idea en una frase recogida por el medio citado: “El entrenamiento con pesas es la fuente de la juventud”. La especialista añadió que este tipo de trabajo ayuda a aumentar y mantener la densidad ósea para prevenir fracturas y que la masa muscular que desarrolla también contribuye a regular el azúcar en sangre y el metabolismo.

Un metaanálisis publicado en 2022 en la revista JAMA Network Open concluyó que los programas de entrenamiento de resistencia, realizados al menos dos veces por semana, contribuyen de forma significativa a preservar la masa muscular y ósea en mujeres posmenopáusicas. Los autores resaltaron que incluso rutinas de intensidad moderada tienen efectos positivos en la salud metabólica, equilibrio y calidad de vida en esta población.

Impacto en la prevención de caídas y salud cerebral

Una mujer de mediana edad con cabello grisáceo realiza un hip thrust con una barra cargada de pesas en un banco de gimnasio, vestida con ropa deportiva.El trabajo de resistencia se asocia con la preservación de masa muscular en la posmenopausia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Bales sostuvo además que levantar peso puede mejorar el equilibrio y la coordinación, con lo que reduce la frecuencia, gravedad y probabilidad de caídas. El artículo cita también un estudio de 2023 publicado en Frontiers in Neuroscience, que relaciona el entrenamiento de resistencia con un posible efecto de protección frente a trastornos neurológicos como el alzhéimer y la demencia.

Empezar con pasos pequeños puede facilitar la constancia. Se recomienda incorporar bandas de resistencia o pesos ligeros para ganar confianza y avanzar de forma gradual. Los ejercicios más adecuados para mujeres mayores de 60, según el artículo, son los que cargan peso y favorecen la fuerza, postura o equilibrio. La elección concreta depende del historial médico, densidad ósea, nivel físico y preferencias personales.

Ejercicios recomendados para mujeres mayores

Mujer con cabello gris y ropa deportiva oscura hace una zancada en una alfombra, frente a una ventana, un sofá y una estantería de libros.El fortalecimiento contribuye al cuidado de la densidad ósea y a la prevención de fracturas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los movimientos básicos que Bales aconseja figuran las sentadillas al aire, por su relación directa con acciones cotidianas como sentarse, levantarse o recoger objetos del suelo. Si bajar demasiado o mantener la estabilidad resulta difícil, propone usar una silla o un sillón como apoyo.

También recomienda ejercicios para los hombros que ayuden a alcanzar objetos en estantes altos o ponerse una remera, y subidas a un escalón para practicar el gesto de elevar bien los pies. En este último caso, sugiere empezar con una superficie baja, de 15 centímetros o menos, y sujetarse a una barandilla o un apoyo fijo si hace falta.

PUBLICIDAD

La lista incluye además curl de bíceps, remo, zancada hacia atrás, flexiones inclinadas, trabajo funcional de cuerpo completo, extensión de tríceps, sentadilla sumo, paseo del granjero y ejercicios de abdomen con banda. Según Women’s Health, la idea es escoger entre 6 y 7 movimientos por sesión, con dos o tres para el tren superior, dos o tres para el inferior y uno o dos para el centro del cuerpo.

Pautas de frecuencia, repeticiones y carga

Mujer de 55 años en camiseta azul turquesa levanta una barra con pesas en un banco, asistida por una mujer de 39 años en camiseta gris en un gimnasio.Las cargas moderadas pueden ser suficientes cuando se prioriza la técnica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pauta inicial que recoge el artículo consiste en hacer dos o tres series de 10 repeticiones por ejercicio. Para quien nunca ha hecho fuerza, la recomendación es empezar con una sesión semanal y avanzar poco a poco hasta tres.

PUBLICIDAD

El peso elegido debe hacer que las dos o tres últimas repeticiones cuesten, pero sigan siendo posibles con buena técnica. Bales insiste en dar prioridad a la ejecución antes que a la carga y en optar por movimientos lentos y controlados.

Precauciones y adaptaciones según la condición física

Mujer de más de 50 años con camiseta azul y mallas negras, sonriente y sosteniendo mancuernas rosas en un parque con árboles de otoño.Las rutinas adaptadas dependen del historial médico y del nivel físico de cada persona. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La especialista afirmó que no hay ejercicios completamente vetados para las mujeres mayores si se sienten cómodas al hacerlos. Si un movimiento causa dolor, conviene descartarlo, y si resulta demasiado difícil o confuso, lo adecuado es modificarlo.

PUBLICIDAD

Aun así, Bales pide cautela con los ejercicios de alto impacto, los apoyos sobre una sola pierna y los movimientos con torsión, según el nivel físico, densidad ósea y estabilidad de cada persona. Saltos como las sentadillas con impulso o los saltos al cajón añaden tensión a las articulaciones, y las rotaciones de columna pueden elevar el riesgo de fracturas por compresión en personas con problemas avanzados de densidad ósea.

Para quienes empiezan, la recomendación de Bales pasa por ejercicios con el peso corporal, bandas de resistencia o cargas moderadas que desarrollen fuerza sin tensión innecesaria. Su consejo central es simple: “Muévete todo lo posible”.

PUBLICIDADInstructora joven ayuda a una mujer mayor a usar una banda elástica sentada en un banco en el gimnasio.La orientación profesional ayuda a diseñar un plan realista según objetivos y preferencias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Consulta profesional y expectativas de resultados

Si hay dudas sobre qué rutina encaja mejor, se sugiere consultar a un fisioterapeuta para una valoración completa y para revisar objetivos y preferencias. Bales también propone iniciar el plan con dos o tres sesiones semanales, cinco o seis ejercicios y tres series de 10 repeticiones, con alternancia entre trabajo de tren superior, inferior y zona media.

Fuente: Infobae

Nuestros Grandes